Cochinilla en la parra y gusanos blancos: qué hacer en invierno para que no vuelvan
TGTito Garlopa · 4 min
Dificultad baja
Este verano hice dos fotos que guardé para cuando bajaran las temperaturas. En una, un sarmiento de la parra con un racimo de bichitos grises envueltos en pelusa blanca. En la otra, una larva gorda y blanca, enroscada en C, al lado de una moneda de un euro para que se vea el tamaño.
Con el frío parece que las plagas desaparecen. Estas dos no: se esconden y esperan. Por eso ahora, con la parra sin hojas y el jardín parado, es cuando mejor se ve lo que hay.
La pelusa blanca de la parra
Lo de la primera foto es cochinilla algodonosa. Las hembras miden entre 2,5 y 5 mm y tapan sus huevos con esa cera que parece algodón. Chupan savia, debilitan la planta y sueltan una melaza pegajosa sobre la que crece un hongo negro, la negrilla.
Una pista que suele delatarlas antes que la pelusa son las hormigas. Les gusta esa melaza, las cuidan y hasta las mueven de un sitio a otro de la planta. Si ves un camino de hormigas subiendo por el tronco de la parra, mira dónde termina.
En la foto están justo donde suelen ponerse: en la unión de una rama, donde la corteza deja rincones. En invierno no se van. Se quedan como ninfas debajo de la corteza suelta, en los cortes de poda y en la base de las yemas.
Qué hacer con la parra ahora
Aprovecha la poda de invierno. Con la parra desnuda se ven los grupos de pelusa blanca y la corteza vieja que se levanta.
- Retira con un cepillo de cerdas duras la corteza que se suelte sola, sin llegar a la madera verde.
- Si ves pocos grupos, quítalos a mano con un bastoncillo mojado en alcohol de 70°.
- Si había muchos, aplica aceite de parafina en un día templado, sin heladas ni viento, empapando bien tronco y brazos. El aceite las asfixia, así que tiene que cubrirlas. La dosis es la de la etiqueta.
Con guantes, y nunca justo antes de que hiele.

El gusano blanco: ¿amigo o enemigo?
No todas las larvas blancas en C son una plaga. Antes de hacer nada, mira dos cosas.
La de la cetonia, el escarabajo verde dorado que se ve en las flores, tiene la cabeza pequeña, las patas cortas y se desplaza boca arriba. Vive en el compost y en la madera podrida, y nunca come raíces. Si la encuentras en el compostador, déjala: te está ayudando.
La del abejorro o gallina ciega tiene la cabeza más grande y no anda boca arriba. Esa sí come raíces. Los síntomas son plantas que se marchitan sin motivo o calvas en el césped que se levantan como una alfombra. Los pájaros que escarban justo ahí también la delatan.
Qué hacer con el gusano
Cuando la tierra se hiela, estas larvas bajan más hondo a pasar el invierno. Ahí hay poco que hacer.
Lo que funciona en jardín son los nematodos Heterorhabditis bacteriophora. Son unos gusanos microscópicos que entran en la larva y la matan, y luego siguen buscando más. Necesitan la tierra entre 12 y 30 °C y húmeda. En una zona de inviernos fríos, eso quiere decir esperar a la primavera o, mejor aún, a finales de verano y principios de otoño, cuando las larvas jóvenes están cerca de la superficie.
Entretanto, cuando caves un bancal y salga alguna, sácala y déjala a la vista. A los pájaros no se les escapa.
Para imprimir · 4,90 €Plantas para el frío · Pack 1 →12 fichas para imprimir, cada una con su estaca recortable para clavar junto a la planta.¿Te ha servido? Invita a Tito a un café →
