Cómo purgar los radiadores antes de encender la calefacción
TGTito Garlopa · 4 min
Dificultad baja
Llega el primer día frío, enciendes la calefacción y el radiador del dormitorio se calienta por abajo mientras la franja de arriba sigue templada. Por la noche, además, se oye un gluglú dentro de la pared, como si alguien vaciara una botella.
Es la tarea de antes del invierno que más se deja para luego, y se hace en media hora con un destornillador y un vaso.
Apaga y espera
2-4 hApaga la calefacción y deja que los radiadores se enfríen. Con la bomba parada, el aire se queda quieto en la parte de arriba, y tú no te quemas los dedos con el agua.
Prepara un vaso y un trapo
2 minEl agua que sale suele estar negruzca y mancha la pared y el suelo. Pon el trapo debajo del purgador y ten el vaso a mano.
Elige por dónde empezar
1 minPor el radiador más cercano a la caldera, y de ahí hacia los más lejanos. Si la casa tiene dos plantas, primero los de arriba.
Abre el purgador
5-10 minGíralo un cuarto de vuelta en sentido contrario a las agujas del reloj. Oirás un siseo. Cuando deje de silbar y salga un chorrito de agua seguido, sin burbujas, ciérralo.
Mira la presión de la caldera
5 minCon todos purgados, la aguja del manómetro tiene que quedar entre 1 y 1,5 bar. Si ha bajado, abre poco a poco la llave de llenado de la caldera y ciérrala en cuanto llegue.
Enciende y comprueba
30 minPon la calefacción y, al cabo de media hora, pasa la mano por arriba de cada radiador. Si alguno sigue frío en la parte alta, apaga, espera a que se enfríe y repite con ese.
¿Seguro que es aire?
Toca el radiador cuando lleve un rato encendido. El aire sube, así que si lo frío está arriba, purgar lo arregla.
Si pasa al revés, caliente arriba y frío abajo, son lodos: óxido y suciedad que se han ido posando en el fondo. Por mucho que purgues no se van. Hay que desmontar el radiador y limpiarlo, o hacer una limpieza de todo el circuito, y eso ya es trabajo de un instalador.
Un radiador frío entero mientras los demás calientan suele tener la válvula cerrada. Mira la llave de arriba y el detentor, que es la llave de abajo, al otro lado, a veces escondida bajo una tapa. Alguien pudo cerrarlo al pintar y no volver a abrirlo.
¿Qué purgador tiene tu radiador?
Está en una esquina de arriba, en el lado contrario a la llave. Hay varios tipos:
- Con una ranura: se abre con un destornillador plano.
- Con un vástago cuadrado pequeño: necesitas una llave de purgador, que venden en cualquier ferretería. Con unos alicates acabarás redondeando el cuadradillo.
- Un cilindro pequeño con tapa: es un purgador automático y saca el aire él solo.
- Sin purgador: hay que aflojar un poco la tuerca de la conexión de arriba. Si no lo has hecho nunca, que lo haga un fontanero la primera vez.
Los radiadores eléctricos de aceite y los emisores térmicos van cerrados de fábrica y no se purgan.
Si la calefacción es de la comunidad
Antes de tocar nada, avisa al administrador o a la empresa de mantenimiento. El agua que sale de tus radiadores es del circuito de todo el edificio, y purgar por tu cuenta puede bajarle la presión al resto. La caldera tampoco es tuya, así que la parte de la presión no te toca.
Cuándo llamar al técnico
Si la presión vuelve a bajar a los pocos días de rellenarla, hay una fuga en algún punto, aunque no veas el charco. Si sube por encima de la zona verde con la calefacción en marcha, tampoco es normal. En los dos casos llama al servicio técnico de la caldera y no abras la carcasa: en una caldera de gas, eso es cosa de un técnico autorizado.
También merece la pena llamar si el purgador sigue goteando después de cerrarlo o tiene la rosca pasada. Apretarlo más fuerte suele empeorarlo.
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